A lo poco que hay que fiar de los favores de los cortesanos
Señores Corteggiantes, “¿quién sus días
De cudicioso gasta o lisonjero
Con todos estos príncipes de acero
Que me han desempedrado las encías?
Nunca yo tope con Sus Señorías,
Sino con media libra de carnero,
Tope manso, alimento verdadero,
De Jesuítas sanctas Compañías.
Con nadie hablo, todos son mis amos,
Quien no me da, no quiero que me cueste;
Que un árbol grande tiene gruesos ramos.
No me pidan que fíe ni que preste,
Sino que algunas veces nos veamos,
Y sea el fin de mi soneto éste.
Luis de Góngora -
Sobre esta entrada
Estás leyendo “A lo poco que hay que fiar de los favores de los cortesanos,” en enamorados.org
- Publicado:
- 6.18.06 / 12am
- Posteado por:
- Nereida
- Categoría:
- Poemas
- Enviar:
- Envía este poema a un amigo/a
- Buscar:
- Otros poemas
1 Commentario
Únete a los comentarios en | comments rss [?] | trackback uri [?]