Canciones

No tardes, Muerte, que muero;ven, porque viva contigo;quiéreme, pues que te quiero,que con tu venida esperono tener guerra conmigo. Remedio de alegre vidano lo hay por ningún medio,porque mi grave heridaes de tal parte venidaqu’eres tú sola remedio. Ven aquí, pues, ya que muero;búscame, pues que te sigo;quiéreme, pues que te quiero,e con tu venida esperono tener vida conmigo. ELEGÍA A MI PADRE Recuerde el alma dormida,avive el seso y despiertecontemplandocómo se pasa la vida,cómo se viene la muertetan callando;cuán presto se va el placer,cómo después de acordadoda dolor,cómo a nuestro parescer,cualquiera tiempo pasadofué mejor. Y pues cemos lo presentecómo en un punto es idoy acabadosi juzgamos sabiamente,daremos lo no venidopor pasado.
No se engañe nadie, no,pensando que ha de durarlo que esperamá que duró lo que vió,porque todo ha de pasarpor tal manera. Nuestras vidas son los ríosque van a dar en la mar,que es el morir;allí van los señoríosderechos á se acabary consumir;allí los ríos caudales,allí los otros medianosy más chicos;allegados, son igualeslos que viven por sus manosy los ricos.

Jorge Manrique