Conversando

El libro sin abrir y el vaso lleno.-Con esto, para mí, nada hay ausente-.
Podemos conversar tranquilamente:la excelencia del vino me hace bueno. Hermano, ya lo ves, ni una exigenciame reprocha la vida…, así me agrada;de lo demás no quiero saber nada…
Practico una virtud: la indiferencia. Me disgusta tener preocupacionesque hayan de conmoverme. En mis rinconesvivo la vida a la manera eximia del que es feliz, porque en verdad te digo:la esposa del señor de la vendimiase ha fugado conmigo…

Evaristo Carriego