Dejando de amar

Dejando de amar Ya no le digo te quiero a nadie,he perdido el sur del vestido y lascosturas se abren, parezco una telainflexionada, una rota lana.
Me río de tanta lluvia, a vecesel aliento es iracundo y lunático,la frescura y el atrevimientose han hecho detritus, ponderopor eso todo amor deshilachado,me aceito de madrugadas pasivasy al mirar por la ventana se vaaquel dramatismo de antaño,aquella ira romántica queponía un precio a la aventura.

Concha Garcia