El rey de thule

El rey de thuleHubo en Thule un rey constantecon su amada, la que un día,al morir, dejó a su amanteáurea copa que tenía. Fue, de allí, la taza de oro,don de mágica riqueza,y al beber, la real tristezala humedecía con lloro. Cuando el rey vio su partidacercana, dio al herederola ciudad y un mundo entero,menos su copa querida. Sentóse luego a la cenaen medio de sus magnates,y al pie rugen los embatesdel mar que la sala atruena. Allí el bebedor ancianobrinda última vez su copa,la echa al mar y el mar la arropaen su lecho soberano. La ve hundirse; que se llenay se pierde en lo profundo…
Y el rey llora su penano bebió más sobre el mundo. Versión de Guillermo Valencia

Johann Wolfgang Von Goethe