En tu nombre

Cuando más ruido hací­a el agua
gritaba tu glorioso nombre
así pero no vení­as

Abatida caía al suelo
y lo rayaba al agua
con gotas de mi corazón,
no me importaba morir
en aquel segundo pasajero.

Lloví­a
mas no me preocupaba
tan divino riego,
fue mi último deseo
gritar tu nombre.

Maria José Mures