Epitafio

En la tumba de una doncella Muchas tardes, detrás de mi ventana,vi anochecer, con ánimo rendido,en espera del novio presentidoque vi en mi sueño azul de la mañana. Con ternura solícita de hermanatánto esperé que conocí el olvido,pues si acaso pasó, fue confundidocon todos en la turbia caravana. Mi cuerpo en flor lo marchitó la muerte…
Fíja, doncel que pasas, los ruiseñosojos aquí; verás cómo suspiras! Somos quizás, por saña de la Suerte,tú acaso el que no ví sino en mis sueños,y yo talvez la que en tus sueños miras! Versión de Miguel Rasch-Isla

Eugenio De Castro