Frente a frente, los dos

Frente a frente, los dos Los dos damos igual: pálpito y celo. El corazón nos juega su sonrisa y un sol titiritero da en el suelo desnucado, de su áurea cornisa. Ni luna enardecida, ni alta brisa: firmamentos de cal a tu recelo y una hora inmóvil, silenciosa y lisa desgranando en mis pulsos su desvelo. frente a frente los dos, con nuestro beso embridado de dientes y de brumas, dudando en decidirse -libre o preso- por lecho de cristal, nardos o espumas.

Victoriano Cremer