Inventario de lugares propicios al amor

Inventario de lugares propicios al amorSon pocos.
La primavera está muy prestigiada, peroes mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoñoforma al interceder con los domingosen algunas ciudadesya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:quicios de puertas orientadas al norte,orillas de los ríos,bancos públicos.
Los contrafuertes exterioresde las viejas iglesiasdejan a veces huecosutilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajastemperaturas y los vientos húmedoslo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben la caricia ( con exenciones para determinadas zonas epidérmicas-sin interés alguno-en niños, perros y otros animales)y el «no tocar, peligro de ignominia»puede leerse en miles de miradas.¿Adónde huir, entonces?Por todas partes ojos bizcos,córneas torturadas,implacables pupilas,retinas reticentes,vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,de vaciar el alma de ternuray llenarla de hastío e indiferencia,en este tiempo hostil, propicio al odio.

Angel Gonzalez