La madre triste
Duerme, duerme, dueño mío,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.
Duerme, duerme y en la noche
seas tú menos rumor
que la hoja de la hierba,
que la seda del vellón.
Duerma en ti la carne mía,
mi zozobra, mi temblor.
En ti ciérrense mis ojos:
“¡duerma en ti mi corazón!
Gabriela Mistral
Sobre esta entrada
Estás leyendo “La madre triste,” en enamorados.org
- Publicado:
- 12.23.05 / 10pm
- Por:
- victor
- Enviar:
- Envía este poema a un amigo/a
- Buscar:
- Otros poemas
No hay comentarios
Únete a los comentarios en | comments rss [?] | trackback uri [?]