No sé quién es

“¿Quién es? -No sé: a veces cruza
por mi senda, como el hada
del ensueño: siempre sola…
siempre muda… siempre pálida…
“¿Su nombre? No lo conozco.
“¿De dónde viene? “¿Do marcha?
“¡Lo ignoro! Nos encontramos,
me mira un momento y pasa:
“¡Siempre sola…! “¡Siempre triste…!
“¡Siempre muda…! “¡Siempre pálida!
Mujer: ha mucho que llevo
tu imagen dentro del alma.
Si las sombras que te cercan,
si los misterios que guardas
deben ser impenetrables
para todos, “¡calla, calla!
“¡Yo sólo demando amores:
yo no te pregunto nada!
“¿Buscas reposo y olvido?
Yo también. El mundo cansa.
Partiremos lejos, lejos
de la gente, a tierra extraña;
y cual las aves que anidan
en las torres solitarias,
confiaremos a la sombra
nuestro amor y nuestras ansias…

Amado Nervo