Para el alma imposible de mi amada
Amada: no has querido plasmarte jamás
como lo ha pensado mi divino amor.
Quédate en la hostia,
ciega e impalpable,
como existe Dios.
Si he cantado mucho, he llorado más
por ti “¡oh mi parábola excelsa de amor!
Quédate en el seso,
y en el mito inmenso
de mi corazón!
Es la fe, la fragua donde yo quemé
el terroso hierro de tanta mujer;
y en un yunque impío te quise pulir.
Quédate en la eterna
nebulosa, ahí,
en la multicencia de un dulce no ser.
Y si no has querido plasmarte jamás
en mi metafísica emoción de amor,
deja que me azote,
como un pecador.
César Vallejo
Sobre esta entrada
Estás leyendo “Para el alma imposible de mi amada,” en enamorados.org
- Publicado:
- 11.24.05 / 10pm
- Posteado por:
- Enviar:
- Envía este poema a un amigo/a
- Buscar:
- Otros poemas
No hay comentarios
Únete a los comentarios en | comments rss [?] | trackback uri [?]