Parte

si las verdes veredas quedas mueren,
si del sol los alientos matutinos
no dejan ver la soledad del hombre,
si la tan atrasada primavera
se deja las pupilas en los sauces,
y en multitud, en medio de las sombras,
todo refulge en su quietud de espinos,
si las tan arrastradas amapolas
han dejado su ser sangrando a medias,
y desde su sollozo intermitente
pasan nocturnos, lentos automviles,
si tanta abnegacin no ha despertado
las palabras calientes de la sombra:
no detengas la soledad del trigo,
no cercenes el corazn del dia,
no desesperes nunca, corazn;
que las paredes, los alumbramientos,
sern un dia parte de la piedra,
que parte y con su piedra parte el pan.



Abdon Corral