Sepulcro de una muchacha joven

Sepulcro de una muchacha jovenLo recordamos todavía. Es como si todo estotuviera que ser una vez más. Como un árbol en la costa de los limonesllevabas tus pequeños pechos leveshacia adentro del murmullo de su sangrede aquel dios. Y era tan esbeltofugitivo, el que mima a las mujeres. Dulce y ardiente, cálido como tu pensamiento,cubriendo con su sombra tu flanco juvenile inclinado como tus cejas. Versión de Jaime Ferrero Alemparte

Rainer Maria Rilke